sábado, 7 de julio de 2012

ES DIFÍCL SER MUJER Y PROTESTAR: MARCHA NO AL LUCRO 28 DE JUNIO 2012


Es difícil ser mujer e ir a las protestas, sobre todo cuando ya bordeas los treinta y tienes una familia construida o eso intentas de hacer. Hijos que van al liceo, -hijas en mi caso- un examen de grado que rendir para “pronto” titularme de abogado – lo digo de esta forma por que en Chile ésta es una carrera extremadamente larga y burocrática-, en la que te encuentras más de cinco años pagando universidad privada, por eso sigo siendo arrendataria y aun no tengo casa propia, problemas familiares, maritales, trabajo, Transantiago (un horriblemente indigno sistema de transporte que nos lleva de un punto a otro de Santiago -que es bastante grande- como si fuéramos borregos), deudas con una tasa de interés altísima y usurera, etc.
Claramente es más fácil aunque no sé si más agradable, quedarse en la casa y en los “ratos libres” que aun no sé cuales son, es decir en los momentos en que la mayoría los hombres se sacan los zapatos y se sientan en el sillón del living o se tiran en la cama a ver tele; uno se preocupa de limpiar la cocina, el baño, cambiar las sabanas, meter la ropa a la lavadora, bañar a las niñas peinarlas, ver que tengan su mochila lista para el colegio, que hagan las tareas y ayudarlas, ir a la reunión de apoderados, etc. En este mismo instante, me tuve que parar y dejar de escribir en el computador para ir a poner el programa de centrifugado de la lavadora, pues el ser mujer y además vivir en esta sociedad me tiene en un estado de estrés constante y sé que somos muchas. Y nunca falta quien te critica por que necesites estar un rato tranquila en internet o hacer algo para ti, con mayor razón si esto es protestar. Lo positivo, es que cuando la familia de mi marido y la mía, aunque están en desacuerdo en muchas cosas, sí  ésta concuerda con las reivindicaciones populares como la mayoría de los chilenos, y prácticamente se “pelean” para cuidar a las niñas y  así nosotros dos pudiésemos salir a la calle a ejercer nuestro derecho a petición. Aun así es complicado y siempre hay que depender de terceras personas y sus tiempos y decisiones.
Llevamos un año saliendo a la calle y movilizándonos de noche y de día, me refiero enfrentándonos con carabineros en los caceroleos luego de ser injustamente atacados por ellos en masivas manifestaciones pacíficas nocturnas, como en la Plaza Brasil por ejemplo, y nos han pasado varias cosas, así como hemos hecho otras tantas, pero hoy pasaré a relatar la experiencia de la última protesta estudiantil realizada el 28 de junio de 2012.
Entre todo lo que ha ocurrido durante este tiempo, fue crear un canal de Televisión digital, lo que implica filmar las protestas y luego subirlas a internet. Ese fue un proceso muy largo por que ninguno tenía conocimientos audiovisuales o muy pocos, bueno, en otro momento lo contaré.
Nos levantamos temprano como cada día de protesta estudiantil, las niñas se quedaron a dormir donde mi madre que vive en Providencia y en general es un lugar bastante tranquilo en relación a la exposición a los gases lacrimógenos nocturnos que se sienten en algunas ocasiones, por lo tanto con respecto a eso ese es el lugar más seguro para ellas durante esos días.
Salimos de la casa muy abrigados, y llegamos a pesar del apuro algo atrasados por que me detuve en un local a comprar un par de limones con el fin de atenuar los efectos de los gases lacrimógenos. Últimamente los pacos habían utilizado poco gas, pero sí mucha agua tóxica del guanaco, y aumentaron su contingente policial enormemente sobre todo en relación a la cantidad de piquetes de fuerzas especiales, incluyeron una gran dotación de carabineros en motos y mujeres entre ellos y entre las fuerzas especiales o policía política como se les conoce menos popularmente. No existía duda, un cambio en el modus operandi de la policía represiva y que éste es parte de una estrategia y no una casualidad, pues al igual que el movimiento estudiantil ellos también se organizan.
Cuando llegamos a Plaza Italia, el final de la marcha iba saliendo prácticamente del lugar, había mucha gente que no se podía contar simplemente con los dedos de las manos, pero sin duda era una marcha multitudinaria como las del año pasado.
La intendencia la había autorizado, incluso lo hizo en relación al paso por el Palacio Presidencial, cosa rara, hasta sospechosa para mi, pues nunca o rara vez lo permiten y siempre está todo cercado a su alrededor. El conflicto estudiantil en este momento salió en la prensa casi toda la semana, en relación a un informe que el gobierno no quería revelar y hacer público que es lo correspondiente, evacuado por una de las comisiones investigadoras de la Cámara de Diputados, en el que sale a la luz la gran cantidad de utilidades percibidas por universidades privadas de este país en forma ilegal, en aquella lista hay un abultado número de universidades y solamente son pocas las que no lucran con la educación sino que reinvierten sus ganancias en mejorar las mismas casas de estudios como es el caso de la Universidad Academia de Humanismo Cristiano y Arcis, entre otras pocas. Por esa razón esta marcha tuvo mucha más fuerza y también pudimos ver posteriormente que la defensa del capital de los grandes empresarios fue mucho mayor, a través de la desmedida represión policial.
Nos tratamos de adelantar lo más que pudimos, como siempre había muchos letreros, lienzos de universitarios y secundarios, jóvenes disfrazados y prensa de todas partes del mundo. Pero en realidad avanzamos poco, pues era difícil caminar entre tanta gente. Al llegar casi a la calle Portugal, un gran contingente policial lanzó una enorme cantidad de bombas lacrimógenas en contra de la marcha que avanzaba pacíficamente por La Alameda, no había jóvenes encapuchados ni medió provocación alguna de parte de nosotros los manifestantes. Todos comenzaron a correr, nosotros a pesar de no tener máscaras antigases –que nos hacen mucha falta- tratamos de permanecer en el lugar para poder realizar los registros fílmicos, pero llegó un momento en que nos empezamos a ahogar con el gas lacrimógeno y también nos alejamos un poco. Aun así el espíritu de lucha del pueblo que se manifestaba persistía, y la gran mayoría una vez que se disipó en algo el gas, o por lo menos era respirable sin morir asfixiado ni de un paro cario respiratorio, retomamos la marcha y seguimos marchando por la Alameda, para pasar por “La Moneda” y luego llegar al acto central que consistía en un acto cultural en que los dirigentes darían sus discursos, como Camila Vallejo, Gabriel Boric, Eloísa González, ente otros y además varios artistas como el cantautor Manuel García cantaría sus temas que muchas veces fueron coreados entre las bombas lacrimógenas.
-          Todos a la moneda cabros ¡¡¡¡¡- gritábamos muchos, tal vez la mayoría y seguimos marchando.
Aunque el transcurso por la avenida principal se tornó un poco más tranquilo por un rato, en verdad no muy largo, los ataques de carabineros con el carro lanzaaguas, eran tres o cuatro no lo recuerdo, lanzagases, bombas lacrimógenas y todo. Se tornaron muy violentos a fuera de la Moneda y unas cuadras más abajo. Ésta estaba cercada con vallas para que no pasáramos, al igual que la Plaza de la Ciudadanía que está en frente, la idea era además que no tuviésemos por donde escapar. Aunque sabemos que la represión generalmente se efectúa en contra la masa inocente y pacífica de manifestantes, muchas veces ésta se ofusca ante tanta injusticia y reacciona de diversas formas, y más allá que si uno esté de acuerdo o no, o que hay ciertos límites que dejan de ser parte de una manifestación ciudadana, también creo que todas las reacciones populares o en su gran mayoría son parte de la responsabilidad del Estado de Chile, que lo único que hace es criminalizar pero no actúa democráticamente ni escucha a su pueblo, por lo tanto si solucionara el problema estructural de la educación tal como lo pedimos sin instaurar sólo maquillajes al sistema que es lo que ha hecho hasta ahora, nada de ésto ocurriría. Aunque la mayoría votó por Piñera (yo me tuve que sumar a ellos por que vivimos en “democracia”, pues yo no voté por él ni tampoco por la Concertación que en algunas partes del mundo creen que fue tan buena), ellos deben asumir su derrota política y poner en práctica el mandato del pueblo, ese es su deber aunque su ideología propugne todo lo contrario a las demandas ciudadanas.
Tratando de filmar todo lo posible, entre los gases, arrancando a veces, en fin, todo lo que puedan imaginar, mi marido se encontró con Javier, un Alumno egresado de la Universidad en que trabajamos ambos, a quien una vez él sacó de la cárcel en un control de detención por que fue arrestado injustamente en una protesta por carabineros. Los pacos, estaban evacuando la Universidad y las autoridades decidieron hacerlo por la seguridad de los alumnos por una puerta lateral, Javier pocos segundos después de salir fue golpeado con el bastón retráctil de un paco de fuerzas especiales, y él una vez estando en el suelo le pegó una patada en la rodilla para defenderse. Por eso lo detuvieron y lo querían condenar, pero salió con una medida alternativa y el juez decretó algunas medidas cautelares algo ridículas como que no se pudiese acercar a la comisaría, lo que le impedía que fuese a buscar su mochila y demás efectos personales que estaban allí a causa de la detención.
Él estuvo con nosotros todo el rato y pareció interesarse por nuestras filmaciones, generalmente cuando uno realiza registros audiovisuales y se encuentra con personas éstas se aburren y se van rápidamente, o uno debe correr para realizar alguna toma sobre lo que está ocurriendo y no puede seguir hablando con esa persona.
En un momento estaba parada en una esquina, para ser honesta no recuerdo cual, pero por la Alameda un par de cuadras más abajo del Palacio de Gobierno y el zorrillo nos rodeo por todos lados, yo evité arrancar lo más que pude para poder realizar buenos registros audiovisuales, pues nos interesa que en todo el mundo se conozca la injusticia que vivimos en Chile, incluso había un grupo musical que tocaba una especie de batucada con bombos, trompetas y otros instrumentos musicales. Nos escondimos todos juntos detrás de un kiosco de diarios que estaba cerrado, generalmente cierran todo el comercio cercano a la ruta por donde pasarán las marchas, pero nos rodeo el zorrillo tirando gas lacrimógeno por todas partes. Menos mal no tan ahogada pude correr hacia una calle junto al grupo musical y ellos comenzaron a cantar y a tocar sus instrumentos devolviéndose hacia la Alameda. Después supe que casualmente mi hermana menor que está en primer año de universidad también se escondió detrás del mismo kiosco, pero entre tanto caos nunca nos vimos.
Llamé a mi marido por celular para saber donde estaba, me contestó que en el bandejón central de la Alameda con Javier y me hacían señas pero yo no los veía.
-          Quédate ahí te vamos a buscar- me dijo o eso entendí por lo menos. Pero se demoraban mucho, en esos momentos hay que ser muy rápido para todo.
En ese instante, un grupo de encapuchados trató de saquear una farmacia y conversamos algunas personas sobre si estábamos de acuerdo o no, miré hacia un costado y en la esquina de la calle San Martín con La Alameda había un guanaco esperando el momento exacto para reprimirlos. Entra las personas que hablábamos sobre el tema habían unan chicas menores de edad, tal vez tendrían unos quince años. Los jóvenes encapuchados tiraron piedras hacia la cortina de la farmacia y nos revotaban a nosotras, yo cubrí a las chicas e inmediatamente se acercó el guanaco a reprimirlos, obviamente, aunque nosotras estábamos simplemente paradas en una esquina también nos mojaría por que tiene dos chorros con los que lanza mucha agua y los puede manejar en forma independiente. Podría haber corrido, eso era lo más inteligente, pero pensé en mis hijas y en que harían ellas solas en esa situación, obviamente no tendrían idea. Nos pusimos las tres en un surco y yo abrí mi gran paraguas negro, lo afirmamos entre dos refugiándonos en él mientras una de las niñas intentaba abrir el suyo que estaba atascado. En ese momento el guanaco nos mojó sin piedad, indignamente sin parar, ni dejar movernos por la enorme presión de agua. El paraguas se daba vueltas, menos mal la otra chica logró abril el suyo, una se puso a llorar de la desesperación por que no nos dejaban de mojar y con esa agua tóxica nos ardía todo el cuerpo.
-          Afirmen los  paraguas y pongan la cara hacia la muralla- les dije casi ordenándoselo, en ese momento la diferencia de edad y experiencia implica una especie de jerarquía – que no les mojen la cara – el resto del cuerpo ya estaba mojado, hasta la ropa interior.
-          Por qué no hacen esto, son unos perros –dijo una rompiendo en llanto
-          No hacíamos nada malo
Por un segundo cesó el agua y se acercó el piquete, un paco movió mi paraguas que estaba algo roto, debe haber sido buena calidad por que no sé como resistió. Y nos miró
-          No nos puede llevar- le gritó la niña que lloraba- no estamos haciendo nada malo¡
Luego él se fue.
-          Créeme que sí pueden, le dije.
-          ¿Pero como?
-          No es que la ley lo permita, por que hasta ahora no es así, pero lo hacen igual. Créeme, yo varias veces he sacado detenidos de las comisarías, soy egresada de derecho.
Luego el guanaco se fue, y cada una corrió a donde tenía que ir, apenas nos despedimos por la adrenalina, pero yo me sentí bien por ayudarlas aunque quedé muy mojada y hacía mucho frio.
Crucé y mi marido y Javier me esperaban.
-          Pensé que te llevarían, me extrañó que no corrieras
Después mi marido con Javier siguieron hasta el acto, yo me fui a cambiar de ropa por que después tenía que ir a trabajar, la Universidad se adhirió al paro pero solo hasta las tres. Además teníamos que ver si habían alumnos detenidos para ira recobrar su libertad.
A Carlos y Javier les costó llegar hasta el acto, ya se habían ido los dirigentes y los artistas principales. Aun así los pacos siguieron reprimiendo incluso mojaron el escenario y los equipos de amplificación que utilizan para el acto central.
Yo después volví a buscarlos y con Carlos nos fuimos juntos al trabajo, aunque me había secado el pelo y cambiado la ropa, me dolían los oídos y los tenía tapados, también se me partieron los labios con las lacrimógenas, pero eso me ocurre siempre.
Cuando caminaba hacia mi casa mojada, morada por el frio y algo mareada, la gente me ofrecía ayuda y me daban fuerzas, gritándome cosas a favor de los estudiantes, eso me hizo sentir muy bien por que demuestra que somos una gran mayoría que estamos de acuerdo por cambiar la educación y nuestra sociedad.
En la noche vimos las noticias, nos enteramos que hubo más de 400 detenidos- por suerte ninguno de la Universidad-  y que las comisarías estaban colapsadas, sobre todo la Tercera de Santiago.  También supimos las cifras oficiales: carabineros dijo que asistieron treinta mil personas y en todo el mundo que a la manifestación fueron ciento cincuenta mil en Santiago y muchos miles más en regiones, incluso en lugares que nunca se movilizan como San Antonio. Escuchamos las declaraciones de la intendenta y del Ministro del Interior, que nos hizo pensar que toda esta represión fue parte de un inescrupuloso plan para darle más celeridad al proyecto de ley que se tramita, que pretende penalizar las protestas.

Sandra Beltrami.




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